43. El Vigilante (Netflix) - Análisis
Hace muy poco que he podido regresar a ver series y pelis de Netflix, pero esta serie me ha dejado realmente impactada. Ya el título dice mucho, pero la trama de los personajes y todo lo que sucede, te deja pegado a la pantalla hasta el final.
Solo son siete capítulos que cada uno dura casi una hora, la temática es misterio psicológico de aquellas que se te meten en la cabeza y te quedas algo afectado. Son de aquellas que te quedas intentando encontrar respuestas a las preguntas que se te van planteando, como ¿por qué? ¿Quién es? Y muchas más. Pero una cosa, en cada capítulo parece que vas encontrando las respuestas a estas preguntas, pero luego siempre acaba sucediendo algo que te vuelve a plantear la misma pregunta.
La trama
Empieza la acción en una casa que vale 3 millones de dólares en un pueblo llamado Westfield en New Jersey. Una familia, es decir un padre que es agente de bolsa, su mujer que es artista (hace botijos y los expone en la ciudad), y sus dos hijos la niña adolescente de 16 años y el niño de 13 años. Se mudan a esa casa para cambiar sus vidas, pero al comienzo se llevan muy mal con los vecinos de las dos casas que tiene delante de la calle, a la izquierda vive un matrimonio jubilado llamados Mo y Morín, en la otra dos hermanos Pearl que está obsesionada con vivir al estilo 1904 de Estados Unidos y su hermano Jasper que a pesar de estar en shock por algo que vivió en 1995, se cuela en la casa de los protagonistas y se pone a jugar en el montaplatos antiguo que tiene más de 150 años.
Los vecinos son muy extraños, porque la pareja se pasan todo el día con las tumbonas en el jardín mirando a través de los prismáticos a sus vecinos los de la casa guapa. Los hermanos se quejan porque los protagonistas deciden cambiar cosas de la cocina (el mármol de blanco a madera) y a terminar el sótano que por algún motivo que desconocen no estaba terminado por los antiguos dueños.
De repente cuando Dean (el protagonista) va a buscar el correo, se encuentra con un anónimo escrito a máquina de escribir, dónde esa carta les hace preguntas sobre la familia de tal forma que incluso los amenaza, como si la casa estuviera viva y en realidad quisieran matar a los inquilinos de ella actualmente. Esas cartas, son investigadas, pero la policía del distrito no hace ni caso a los protagonistas, luego, siguen recibiendo más y más cartas, y en cada una les dice una cosa “ofrezcan a la casa sangre fresca”.
Dean decide investigar por su cuenta contratando a una detective privada, y van intentando descubrir quién podría ser el de los anónimos. Empiezan a sospechar de la pareja de vecinos, incluso en alguna ocasión les grita, hasta que la noche siguiente, se despierta porque ha escuchado disparos y a la mañana siguiente la pareja de vecinos habían sido brutalmente asesinados.
Las cartas dejan de llegar y piensan que quizás si que eran la pareja, pero luego, llega una tercera carta. Después la mujer Nora, se encuentra con una vieja amiga de la universidad, que además coincide en que es la misma agente inmobiliaria que les ha vendido la casa, se van a comer juntas varias veces al club de campo, y ella des del minuto uno le empieza a decir “es mejor que vendan y se vayan de esa casa maldita”, justamente se pone más drástica tras la muerte del urón del niño que era una mascota que tenían y que una noche de repente aparece muerto espachurrado en el pasillo. Nora no le hace caso, y si quizás piensen <normal que diga eso, si están ocurriendo esos fenómenos> pero es que la agente se lo dice de una forma que parece que sea una de las sospechosas de haber mandado las cartas.
Dean y la investigadora, empiezan a encontrar nuevas pistas, cuando descubre quién era el antiguo propietario de la casa, era de un joven chico que se había mudado ahí con su hijo de un año de edad, pero en los últimos seis meses, habían pasado fenómenos extraños en la casa. Morín y Mo se habían ofrecido de cuidar del bebé para que pudieran trabajar tranquilo los padres, pero una vez el niño que ya tenia cinco años, le dijo a su padre que los vecinos hacían rituales extraños con túnicas rojas, dónde mataban bebés y se bebían la sangre (lo que ahora llamamos satánicos). Luego dejó la casa, porque se encontró a su mujer colgada del techo de la habitación principal. Estaba claro que el antiguo dueño tenía la cabeza totalmente ida, tras todos los fenómenos que pasaron ahí en esa casa.
La historia se pone aún más turbia, cuando van pasando los capítulos y Nora empieza a sospechar si las cartas las ha puesto su marido para asustarlos, luego se descubre que las dos primeras no se sabe de quién es, pero la tercera si que la hico Dean. Luego se descubre que lo ha hecho, porque no le han hecho socio en el trabajo y tiene un pie en la calle, se preocupa que no sabe cómo van a pagar la casa y pensó que quizás asustándoles podrían venderla.
Debido a las intromisiones extrañas, deciden poner cámaras y alarma en la casa, pero las cámaras todas dan al exterior, excepto una, que el señor que las pone, se ha enamorado de su hija (él tiene 19 años) como no acepta la relación le hace una trampa, le pone una cámara en la habitación principal. Una noche en que Nora se lleva a los niños a un motel por las obras del comienzo, esa cámara graba una cosa que pone los pelos de punta. Se ve Dean durmiendo tranquilamente, pero de repente aparece una jovencita con un camisón de flores y trencitas que se cuela en su cama pero no pasa nada más. Esa adolescente es en realidad Patricia Graf, una de las adolescentes que murió en 1995 en esa misma casa.
Después se descubre que John Graf el padre de familia un día de 1995, regresó del trabajo y empezó a matar a su mujer y sus dos hijos adolescentes, tras recibir los anónimos de la casa. John Graf nunca lo encontraron porque además se permitió recortar todas las fotos dónde estaba su cara, para que nadie supiera qué aspecto tiene, así pudo desaparecer… hasta que Dean y Nora descubren por uno de los albañiles que en el sótano existen unos túneles que se construyeron durante el tiempo de la ley seca, que conducen a la casa de Pearl. Cuando van por esos túneles, se encuentran con el culpable que les acosa, era un hombre que se les escapa entre los túneles, pero en un lugar había una sala con un catre y comida recién hecha.
Por si fuera poco, aparece un profesor que uno de los trabajos que realiza en el instituto es lo que llama ODA A UNA CASA, consiste en mandar una carta a la casa y decirle cosas que le gustan de ella. Ese profesor lo reconoce Nora en el día en que estaban visitando la casa antes de comprarla en las jornadas de puertas abiertas, así que también puede ser uno de los sospechosos.
¿Quién es el de el vigilante? ¿Tendrá que ver con los túneles que hay debajo? ¿Por qué los vecinos les interesa tanto esa casa? ¿Por qué la casa tiene un pasado tan tenebroso?
Si quieren ver el final y tienen Netflix, les recomiendo que vean la serie… yo solo les he hecho un resumen, pero me he dejado cosas por el camino expresamente, para que ustedes investiguen por su cuenta…
*De momento se desconoce que haya segundo temporada, per mí puntuación es de 10 sobre 10.
Laia Galí HR.

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